lunes, 17 de septiembre de 2012

Las montañas más bellas del mundo, Europa.

Europa




El Naranjo de Bulnes, denominado por los lugareños Pico Urriello, situado en el macizo Central de los Picos de Europa- o macizo de los Urrieles-, en Asturias. La cumbre se eleva hasta los 2.519 m sobre el nivel del cercano mar, y la pared oeste (en la fotografía), es una muralla rocosa de 530 m de desnivel, lo que ha convertido a esta montaña en destino prioritario de los escaladores de todo el mundo. La primera ascensión al naranjo fue realizada en agosto de 1904 por Gregorio Pérez y Pedro Pidal.




El Midí D´Ossau, en el Pirineo Central, 2.884 m de altitud, un pináculo volcánico de andesita que levanta su pared norte 700 m por encima de las laderas que bajan hacia el valle, paraíso de los escaladores de un lado y otro de la frontera.




Els Encantats, en el Parque Nacional de Aigües Tortes, Pirineo de Lleida. Dos torres gemelas de roca calcárea enclavadas en un entorno natural paradisíaco de lagos, bosques y montañas. La cumbre principal se eleva hasta los 2.747 m de altitud, y la primera ascensión conocida fue realizada en 1910 por Jaime Oliveras.




El Puig Campana en la Sierra de Aitana, Alicante. 1.406 m de altura, casi 700 m de paredes verticales, un monolito rocoso frente a la Costa Blanca, uno de los lugares más turísticos y conocidos del Mediterráneo, paraíso de los escaladores levantinos.




El Mont Blanc, en los Alpes, es la montaña más elevada de la Europa occidental. Con sus 4.810 m de altitud, rodeado de bellos glaciares e impresionantes aristas rocosas, su cumbre es divisoria de dos países, Francia e Italia, y de dos profundos valles, el de Alta Saboya y el de Aosta.




En esta montaña, en los sucesivos y reiterados intentos por coronar su cumbre, nació el alpinismo moderno. Fue hollada por primera vez en agosto de 1786 por Jacques Balmat y Michel Paccard.




Las Tres Cimas de Lavaredo, en el macizo de los Dolomitas, Italia; tres agujas rocosas que siempre han atraído la mirada de los escaladores. Si en el Mont Blanc nació el alpinismo, aquí, en este macizo lleno de cumbres vertiginosas y grandes paredes verticales, nació la escalada en roca. La primera ascensión a la Cima Grande, la del medio, fue el 21 de agosto de 1869, por Paul Grohmann acompañado de los guías Innerkofler y Salcher.




Puede que el Cervino, o Matterhorn, sea la montaña más emblemática y conocida de los Alpes por su aspecto de pirámide casi perfecta. Situado en la frontera entre Suiza e Italia, a caballo de los valles del Valais y de Aosta, en un entorno natural privilegiado de grandes glaciares y altivas montañas, eleva su cumbre hasta los 4.478 m de altitud, lo que la convierte en uno de los picos más elevados de los Alpes.




Cualquiera de sus aristas o de sus caras se convierte en un sueño para los escaladores de todo el mundo. Después de numerosos intentos y no pocos accidentes, por fin el 14 de julio de 1865 un equipo de alpinistas dirigidos por el inglés Edward Whymper logró coronar su cima. En la foto la temida cara norte.




El grupo del Sassolungo, en los Dolomitas, entre los valles de Gardena y Fassa, región de Trentino, Italia; una de las montañas más impresionantes de la región.




Visión invernal del Sassolungo. La primera ascensión a la cumbre principal fue realizada el 13 de agosto de 1869 por el grupo de alpinistas Grohmann, Innerkofler y Salcher.




Atardecer en el Kesselkogel, 3001 m de altitud, en el macizo de Rosengarten, Dolomitas.




Vista invernal del grupo de la Tofana, cuya cumbre principal, Tofana di Mezzo, se eleva hasta los 3.244 m de altitud, siendo la tercera cumbre más elevada de los Dolomitas. Esta montaña se encuentra integrada en el Parco Naturale delle Dolomitti d´Ampezzo. La primera ascensión a sus tres cumbres principales fue realizada en 1863 y los dos años siguientes por el alpinista Paul Grohmann con tres diferentes guías locales.




Las tres Torres de Vajolet. Delago, Stabeler (la más alta, con 2.805 m de altitud) y Winkler, que recibieron los nombres de los primeros ascensionistas; en los Dolomitas de Catinaccio.




Los monolitos de arenisca de Meteora, al norte de Grecia, donde los monjes construían antaño sus monasterios para aislarse del mundo, hoy lugar habitual de disfrute de los escaladores locales.




Arnie

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